Después de 3 dias de carretera (17 horas de conducción) llegamos finalmente a Jackson Hole; el pueblo más cercano al Grand Teton NP, que además concentra el mayor numero de tiendas de lujo que uno pueda suponer que existen en un pueblo de montaña situado a casi 2000 metros de altura. Supongo que la idea es que uno pueda regresar de la "agotadora austeridad" de los parques naturales, donde uno puede hacer hikings con mucho esfuerzo y solo verse recompensado con el encuentro de varios grillos, al confort de saber que uno puede comprar lo que quiere con el único esfuerzo de "tirar de tarjeta". ¡Lamentable premio de consolación! Pero ciertamente, aquí todos nos enfrentamos a nuestras tentaciones ... yo misma me enfrenté al deseo de poseer el sombrero que se muestra más abajo :-)
Aunque ya era bien avanzada la tarde cuando entramos en el parque pudimos ver una manada de hembras Pronghorn con varias crias pastando en las llanuras. Estos animales son comúnmente (y erróneamente) llamados antílopes aunque en realidad no son antílopes. Pertenecen a la familia de los Antilocapridae. No solo eso sino que son el único ejemplar de esta familia, ya que las restantes 11 se extinguieron por el camino. Su similitud con los antílopes se debe a un caso de evolución convergente (como el de las mangostas con los mustélidos que comentamos en otro post), es decir, dos especies que no tienen un origen común y han evolucionado independientemente pero debido a similitudes en el ecosistema que frecuentan acaban desarrollando características comunes (o sea convergen).
Las hembras Pronghorn también tienen cornamenta pero mucho más diminuta que la de los machos. El nombre Pronghorn se debe a la forma de tenedor de sus cuernos (en inglés prong quiere decir púa y horn, cuerno).
Otro animal muy abundante en el parque es el bison (búfalo) que aunque de apariencia pacífica y lenta pueden resultar extremadamente peligrosos si se los incordia demasiado. Yellowstone es el único lugar de USA donde el bison sobrevivió y no fue extinto por los nativos (y los pioneros), ya que la caza de este animal proporcionaba la base alimenticia, pieles y hasta carburante (parece ser que los excrementos eran usados para hacer fuego).
Justo antes de volver al hotel pudimos ver a una rapaz que estaba seleccionando la cena.
Tuesday, September 18, 2012
Sunday, September 2, 2012
Sea Otters resting on the shore, Moss Landing, CA
Estas últimas semanas estamos haciendo bastantes menos salidas, hikings extremadamente suaves y siempre a lugares mucho más próximos. Sin embargo, lo que no podía faltar antes de que se acabara el verano era una visita a las sea otters (nutrias marinas) de Moss Landing (Monterey), pues si no hay tráfico está a una hora escasa en coche.
La verdad es que en cuestión de tráfico y de tiempo no hemos tenido nada de suerte: hemos tardado más de el doble de tiempo en llegar debido a un tráfico excesivamente denso y cuando por fin hemos llegado a la costa, cansados y hambrientos, el cielo estaba completamente cubierto de niebla.
Sin embargo, hemos tenido una pequeña recompensa ...
Ya hemos hablado en varias entradas sobre la comunidad de sea otters de Elkhorn Slough. Al tratarse de una reserva natural donde pueden florecer sin temor a los depredadores (a excepción de algún fotógrafo entusiasta a kayak ... como una servidora) estos graciosos inquilinos han desarrollado algunas peculiares costumbres propias que los distinguen del comportamiento usual de los demás sea otter que viven en lugares de costa más abiertos. Uno de estas costumbres es que son más gregarios, sociables y juguetones, cuando en otros lugares son más solitarios. Otra de estas costumbres, y bastante reciente, es que salen a descansar y a hacerse el grooming a tierra firme.
A pesar de todas nuestras visitas nunca habíamos tenido el placer de ver este comportamiento. La mayoria de las veces, a no ser que vayamos a hacer kayak, paseamos por el puerto de Moss Landing donde muchas veces hemos coincidido con un ejemplar de sea otter (estoy prácticamente convencida que es el mismo siempre) que viene a hacerse una "merendola" a costa de los pescadores que llegan a puerto (como se puede ver en alguna entrada anterior, http://toughisnotenough.blogspot.com/2012/01/whole-enchilada-at-moss-landing-ca.html).
Esta vez hemos ido a la parte de la playa donde, entrada la tarde, se empiezan a acumular los grupos de sea otters.
La playa donde se acumulan las sea otters no tiene acceso para las personas, pero hay un parking lot en lo alto donde se pueden ver a lo lejos con enorme dificultad debido al mal tiempo, a la distancia y a las plantas que se interponen ... así que la mayoría de las veces abandonamos bastante decepcionados tras escasos minutos.
Hoy, sin embargo, he descubierto un pequeño camino que rebasaba el límite del parking lot y descendia la ladera. No debía ser la primera fotógrafa amateur en descubrir el camino, de hecho el camino había sido "creado" por otros fanáticos de las sea otters antes que yo. He decidido aprovechar el caminito y descender por la ladera, donde la vista mejoraba excepcionalmente. De hecho el camino descendía hasta la propia playa donde, a poca distancia, descansaban en aquel momento tres individuos machos. Me he quedado a medio camino, respetando la regla no escrita de respetar la vida salvaje. Desde ese lugar las otters podían verme sin dificultad y sin sentirse inquietas y, por mi parte, yo podía contemplarlas y tener una vista relativamente aceptable.
Al poco rato, varios machos han empezado a acercarse también a la costa. Algunos de ellos se dedicaban a hacer grooming en la costa pero otros pocos han decidido salir a tierra firme a pocos metros de la colina donde yo estaba.
Como ya he comentado en otros posts, el grooming es una actividad frecuente entre los sea otters ya que esto les ayuda a mantener una capa de aire entre su denso pelo, que les ayuda a soportar las frías temperaturas del agua. A diferencia de las focas, las otters no tienen demasiada capa de grasa.

El mismo ejemplar de antes de nuevo posando para mí estilo "La Maja Desnuda" de Goya.
Vuelta al agua en un moderado trotecillo ...
Uno de ellos parece extremadamente perezoso y prueba varias posturas sobre la arena ...
En resumen, la visita a sido breve pero gratamente provechosa. El resto del fin de semana seguramente nos quedaremos por casa difrutando de los raisin muffins que hicimos ayer o, como mucho, yendo al cine.
La verdad es que en cuestión de tráfico y de tiempo no hemos tenido nada de suerte: hemos tardado más de el doble de tiempo en llegar debido a un tráfico excesivamente denso y cuando por fin hemos llegado a la costa, cansados y hambrientos, el cielo estaba completamente cubierto de niebla.
Sin embargo, hemos tenido una pequeña recompensa ...
Ya hemos hablado en varias entradas sobre la comunidad de sea otters de Elkhorn Slough. Al tratarse de una reserva natural donde pueden florecer sin temor a los depredadores (a excepción de algún fotógrafo entusiasta a kayak ... como una servidora) estos graciosos inquilinos han desarrollado algunas peculiares costumbres propias que los distinguen del comportamiento usual de los demás sea otter que viven en lugares de costa más abiertos. Uno de estas costumbres es que son más gregarios, sociables y juguetones, cuando en otros lugares son más solitarios. Otra de estas costumbres, y bastante reciente, es que salen a descansar y a hacerse el grooming a tierra firme.
A pesar de todas nuestras visitas nunca habíamos tenido el placer de ver este comportamiento. La mayoria de las veces, a no ser que vayamos a hacer kayak, paseamos por el puerto de Moss Landing donde muchas veces hemos coincidido con un ejemplar de sea otter (estoy prácticamente convencida que es el mismo siempre) que viene a hacerse una "merendola" a costa de los pescadores que llegan a puerto (como se puede ver en alguna entrada anterior, http://toughisnotenough.blogspot.com/2012/01/whole-enchilada-at-moss-landing-ca.html).
Esta vez hemos ido a la parte de la playa donde, entrada la tarde, se empiezan a acumular los grupos de sea otters.
La playa donde se acumulan las sea otters no tiene acceso para las personas, pero hay un parking lot en lo alto donde se pueden ver a lo lejos con enorme dificultad debido al mal tiempo, a la distancia y a las plantas que se interponen ... así que la mayoría de las veces abandonamos bastante decepcionados tras escasos minutos.
Hoy, sin embargo, he descubierto un pequeño camino que rebasaba el límite del parking lot y descendia la ladera. No debía ser la primera fotógrafa amateur en descubrir el camino, de hecho el camino había sido "creado" por otros fanáticos de las sea otters antes que yo. He decidido aprovechar el caminito y descender por la ladera, donde la vista mejoraba excepcionalmente. De hecho el camino descendía hasta la propia playa donde, a poca distancia, descansaban en aquel momento tres individuos machos. Me he quedado a medio camino, respetando la regla no escrita de respetar la vida salvaje. Desde ese lugar las otters podían verme sin dificultad y sin sentirse inquietas y, por mi parte, yo podía contemplarlas y tener una vista relativamente aceptable.
Al poco rato, varios machos han empezado a acercarse también a la costa. Algunos de ellos se dedicaban a hacer grooming en la costa pero otros pocos han decidido salir a tierra firme a pocos metros de la colina donde yo estaba.
Como ya he comentado en otros posts, el grooming es una actividad frecuente entre los sea otters ya que esto les ayuda a mantener una capa de aire entre su denso pelo, que les ayuda a soportar las frías temperaturas del agua. A diferencia de las focas, las otters no tienen demasiada capa de grasa.
Este precioso ejemplar, bastante jóven, parece mirar coquetamente a la cámara.

Finalmente, varios de ellos deciden salir a la playa sobre sus patas. Todo un espectáculo ... y todo un descubrimiento también: siguen siendo una "monería" fuera del agua.
Increíbles patas traseras, no solo les convierten en excelentes nadadores (solo usan las extremidades posteriores en el agua) sino que les permiten caminar sin dificultad.El mismo ejemplar de antes de nuevo posando para mí estilo "La Maja Desnuda" de Goya.
Vuelta al agua en un moderado trotecillo ...
Uno de ellos parece extremadamente perezoso y prueba varias posturas sobre la arena ...
En resumen, la visita a sido breve pero gratamente provechosa. El resto del fin de semana seguramente nos quedaremos por casa difrutando de los raisin muffins que hicimos ayer o, como mucho, yendo al cine.
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