Sunday, February 23, 2014

Where is Waldo, the sea otter?

Después de más de un año ceñidos a una estricta rutina (excepto alguna que otra escapada no muy satisfactoria) -consecuencia de haber tenido un precioso bebé más sensible para dormir que la princesa del guisante del cuento ... y no, no bromeo-, decidimos recuperar un poco del wild spirit que nos habia caracterizado a la hora de improvisar viajes y lanzarnos a la aventura.
El motivo de tal decisión era que celebramos nuestro aniversario de bodas (9 años, casi a punto de celebrar las "bodas de hojalata" ... seriously? Not even copper or steel ...) y dado que Eric nos habia tenido a raya según sus estrictas necesidades durante un año, empezaba a tener edad de que nos permitiera recuperar un poco de nuestras necesidades y nuestro espacio. Algo habíamos aprendido despues del viaje a España y es que no solo nosotros habíamos sobrevivido sino que él también y en mucha mejor forma que nosotros, debo admitir. Así que una escapadita a Moss Landing (1 hora en coche) para celebrar nuestro aniversario no era tan wild como había sido nuestra última escapada a 2 meses de tener a Eric (más de 20 horas de coche hasta Yellowstone) pero servia para ir "calentando motores".
De hecho, estuvimos sopesando la idea más radical de escaparnos en un par de semanas a Florida a disfrutar de los manatees, que durante los meses de invierno se refugian en ciertos rios con springs (chorros de agua caliente) en Orlando. Al final decidimos que recorrer 5 horas desde Orlando hasta Everglades en 2 semanas, más la vuelta y asegurarse el explorar bien Everglades (solo recorrer el parque sin paradas son 2 horas de coche), los parques que albergan manatees y perseguir pájaros "exóticos" (exóticos desde el punto de vista de alguien viviendo en la costa oeste, como el Roseate Spoonbill) era demasiado "arriesgado" para hacer con un bebé de poco más de un año y, probablemente, no lo disfrutaría ninguno de los tres (especialmente Omer que acabaría con una mujer y un bebé histéricos en el coche de vuelta. lol :)
Anyway ... decidimos ir a Moss Landing el viernes a medio día y el viernes a las 5 estábamos todos en el coche con las maletas empaquetadas (solo me olvidé el pijama ... así que no estoy tan desentrenada!!) pero antes hicimos una parada en la tienda "San Jose Camera & Video" y compramos una lente nueva de 500 mm (Sigma 150-500mm f5-6.3; la hermana menor de la Sigma 50-500mm f4-6.3 a la que cariñosamente se la llama BIGMA en muchos foros de fotografía, así que yo he llamado a la mía SHITMA ... no solo porque "Shit!" es lo que gritas cuando no tienes la lente adecuada en el momento adecuado sino porque ... seamos sinceros, aún soy el hazmerreír de cualquier fotógrafo que se precie). 
El problema con la fotografía es que cualquier lente de más de 300 mm es desorbitadamente cara, así que después de casi tres años de experimentar con la de 300 mm (con nuestros momentos de disfrute y decepciones) decidimos que, puesto que Eric dificultaba los hikings a lugares remotos, el "acecho"durante horas con la lente a punto y asalto sigiloso en el preciso momento había que compensar esta desventaja de alguna manera. Así que con un poco de lagrimitas en los ojos decidimos que era nuestro regalo de aniversario y que seria bien amortizado el sacrificio.
Para hacer la aventura más excitante decidimos alojarnos en un campamento KOA...
Moss Landing ha sido tradicionalmente uno de los lugares paradisiacos para todo amante de la fotografía, la vida salvaje y en particular de las sea otters (emblema de las costas californianas). A media tarde se podia contemplar un raft de tranquilamente 20 o 30 individuos cerca de la playa y si tenias un dia afortunado podías tener un encuentro más cercano en el puerto o cerca del pueblo (especialmente si volvían los pescadores de cangrejo ese dia). Tenía la idea de desenfundar mi lente y hacer unas bonitas fotos de estos super cute mamíferos amontonados unos encima de otros y haciendo simpáticas cabriolas ... como de costumbre.
Pero al llegar allá mi peor pesadilla se hizo realidad. No había ni rastro de raft, ni siquiera una sola sea otter. Era como una ciudad fantasma de otters ... WTH?!! 
Una mujer de Monterey que paseaba a menudo con su perro nos dijo que se habian ido inexplicablemente y que desde hacia casi 6 meses que se podian ver 3 o 4 otters desperdigadas pero ni mucho menos el raft que solía haber. En un principio le dimos un crédito relativo a la buena mujer pero después de varias visitas a distintas horas del día empezamos a sospechar que algo de cierto había en su desafortunada historia.
Lo primero que se me ocurre es qué puede haber ocurrido para que una de las comunidades más estables y seguras de otters disminuya tan drasticamente. De hecho el Elkhorn slough ofrecia unas condiciones de riqueza alimenticia y seguridad contra ataques de tiburones tan favorable, que las otters habian empezado a mostrar un comportamiento único y extraño en cualquier otro lugar del mundo: los individuos salían a reposar a tierra firme. Por lo que, a qué se debe? Acaso en la época de mating cambian de hábitos o es algo más? ... Internet no ofrecía ninguna respuesta al misterio pero si alguna que otra noticia curiosa: un desalmado e inexplicable tiroteo a tres otters en Monterey al cual se ofrece recompensa, un asalto sexual de un macho otter a un sea lion que buscó refugio desesperado saltando a bordo de un kayak, etc.

En la primera visita encontramos un único ejemplar macho retozando cerca del espigón. Pronto descubri que tener una lente más potente tenia una ventaja obvia pero también el inconveniente (obviado con el entusiasmo) de ser más pesada para trepar por rocas. Así que tras poner en peligro mi integridad física y de la lente tuve que acercarme por el espigón. A pesar de todos los esfuerzos y persecuciones, solo seleccioné 4 de las 100 fotos que le hicimos a este handsome macho, ya que en breve tuve tuvimos uno de esos golpes de suerte que se tienen una de cada diez o veinte veces...
El golpe de suerte se materializó en esta simpática y preciosa otter a pocos metros del espigón en el canal que conecta el Elkhorn slough con el mar. Era la última luz de la tarde y el agua estaba movida pero a pesar de las condiciones, y gracias al hedonismo y paciencia de la otter (creo que un macho de mediana edad por el pelaje de su cara que empezaba a blanquear) conseguimos hacer algunas buenas fotos mientras se hacia grooming.
Al dia siguiente por la mañana fuimos a la playa a relajarnos y tuvimos un golpe de suerte más sorprendente que el dia anterior. La misma sea otter estaba retozando en la tierra firme de la playa a pocos metros de donde estabamos. Podíamos habernos acercado más pero estando fuera del agua pensamos que era más importante respetar las distancias para no disturbar al animal.
Una simpática animación de la otter gracias a Google+ ..
Después de unos minutos de descanso decidió volver al agua.

Algunos pájaros.
Eared Grebe en plumaje de época non-breeding
Curlew sandpiper
Curlew
Snowy Egret
Sea lions. It seems hard to imagine this huge animal sexually assaulted by a cute and cuddleable sea otter. Sorry I could not resist it ... 
En resumen, aunque podríamos haber deseado algun momento más romántico en pareja, no podemos quejarnos de un plácido fin de semana en familia en la playa. Quien puede resistirse a ver a este hermoso bebé disfrutando por primera vez de la playa.